El inodoro seco funciona con un poco de viento y/o un poco de sol. Crea una corriente absorbente en la taza que impide la salida de olores, a la vez que alimenta un proceso natural de desecado que reduce el volumen de os residuos a un 5%. Sin química, sin agua, sin saneamiento. Una vez al año se puede retirar la producción seca e inodora de abono natural.
Proponemos una interpretación campestre de la cabina parisién. La construcción es low-tech, con seis postes de madera, unas pletinas de chapa galvanizada y tablillas remachadas, sobre una base de suelo-cemento cuyo encofrado perdido sirve de anclaje a los postes.
La referencia hi-tech del urinario parisino se incluye en una de las unidades como impresión digital.